— Pues mira, querida, que yo a ti no puedo mentirte por más que quiera e intente, de verdad que no, tú eres muy lista — Afirmó mientras me halaba del brazo en busca de un lugar más seguro, Clara Lucía temblaba de miedo, observando atrás de ella como si supiera que alguien podría perseguirla.
— Dime ya que sucede — Dije frustrada mientras la dirigía nuevamente a la habitación, había podido conocer a Clara Lucía, y sabía bien que cualquier cosa que diría era real, que no mentía, pero lo que más