— Pierre lo siento — Le digo apenas entramos en la camioneta. — No se por que me he puesto así.
— Yo sí — Respondió mirando al frente, suspiró lento colocando ambas manos en el volante.
Le dolió, lo sé. Le dolió verme así.
— Ámbar yo sé que tú no lo has olvidado. — Dijo con pesadez.
No me atrevo a responderle, no quiero mentirle cuando lo que acaba de decir es la absoluta verdad.
— No es un reclamo amor, créeme que yo no sería capaz de reclamarte nada. — Dijo, aunque noté como se