Los pasos rápidos llenaron la sala de estar, los hombres reunidos miraron a la puerta encontrándose un gesto de asombro y conmoción que los alertó.
—¿Qué pasa? —Roy se puso en pie con el corazón alterado y todo su cuerpo tensado.
—El señor Dankworth ha despertado. —La mujer mostró una sonrisa. —Finalmente, despertó y lo recuerda todo. —Leviatán, Tony, Yeray, Anderson y Roy intercambiaron mirada. Parecían petrificados.
—Por supuesto que desperté. —Einar captó las atónitas miradas. —Quiero rec