—¡¿Engla?! —Escuchar esa voz la puso rígida, al ver la calle y con ello el auto negro dio un paso atrás. —¡Corre! —Nancy corrió hacia ella y la tomó de la mano para iniciar a correr, ambas rieron a carcajadas mientras los hombres van tras ellas. —Por aquí. —La guio por un callejón y la mujer preocupada llamó rápidamente a la policía.
—Nancy... —Engla tiró de ella para volver a la calle principal, ya los hombres han de estar perdidos. —¿Cómo me has encontrado? —Se metieron a un café.
—Iba a