—Oh, has vuelto. —Lain ladeó su sonrisa y le brindó el agua. —No me olvidé. —Engla agradeció con una enorme sonrisa, estando ahí no hay posibilidad de que Einar se comporte como el monstruo que es. —¿Estás viviendo con Dankworth? —La curiosidad de Lain le provocó gracia a Engla. Está ahí desde hace meses y nadie absolutamente nadie sabe quién es.
—Se puede decir que... —El leve tirón que Lain le dio la calló. Arrastrándola hasta la pista le sonrió después de quitarle la copa de agua y dársela