Mundo ficciónIniciar sesión—¡Nada de peros, Rachel! ¡Quédate aquí, y no quiero oír que te levantas de nuevo! —me llamó la atención Christopher , acostándome en mi cama.
Dos horas más tarde, cuando Christopher tenía que levantarse y prepararse para ir a su trabajo,fue a mi cuarto y se dio cuenta de que ya no estaba ahí. De inmediato ató cabos y dedujo que me había salido con la mía para ir a quedarme con Ricardo. Pero ni Ricardo ni yo recordábamos nada de esto, y por ende, no supimos qué pasó en ese lapso de tiempo






