Mundo ficciónIniciar sesión―¡Tranquila! No te culpes… Por lo que me doy cuenta, necesitas un buen café espresso… Acércate, te enseñaré a prepararlo… Y también te enseñaré sobre "los hombres"... Son como robots, ¿sabes?, pueden hacer lo que buscas si encuentras el interruptor correcto… —bromeó Alexa, mientras me enseñaba a preparar el espresso.
Para mí, charlar con Alexa me estaba ayudando para darme cuenta de muchos errores que ya había cometido, y que aunque Ricardo era tan culpable como yo, él no era culpable del






