En verdad me veía muy molesta por su tonta discusión de hombres. Era comprensible porque se estaban tomando atribuciones que no les corresponden, y tomando decisiones por mí sin ni siquiera preguntar mi opinión. Christopher tenía a Ricardo del cuello de la camisa y él a Christopher . La situación era tan tensa a causa de los celos que ni siquiera recordaban que eran buenos amigos. Habían dejado que el ego controlara su actitud y habían descuidado que estaban unidos para ayudarme. Esta situació