―¿Aún creen que alcancemos helado? Parece que ya todo está cerrado —señaló Christopher , mostrando un poco de preocupación, pero comprensión al mismo tiempo. Ricardo no dijo nada, solamente nos observaba. Y yo esperé a saber la opinión de Vanya.
―¡No lo creo! Además, ya pensaba despedirme, estoy en realidad cansada —comentó Vanya. Se llevó el brazo hacia el cuello y luego bostezo, demostrando su cansancio.
—Yo lo entiendo… Me has sido de mucha ayuda y me encantó haberte conocido Vanya… ¡Gracia