Nuevos amores.
Capítulo LXI.
Gustavo planifico todo con lujo de detalles, esa noche sería la noche de él y Diego. Cuando Diego llego a la fiesta lo atendió lo más discretamente posible, siempre tocándolo sutilmente o acercando su boca al oído para decirle algo amoroso. Con todos esos detalles Diego se excitaba y a penas lograba articular palabra después.
Se fue acercando la madrugada y Gustavo logro llevárselo a la habitación disponible, allí comenzó con sus caricias y juegos, logrando ubicarlo en la posición