El amor.
Con la partida de Diego, Laura Marina se sintió sola, lo extrañaba mucho, al dormir percibía su aroma en la almohada, cuando despertaba esperaba verlo sin acertar. Al desayunar comía por ambos, era muy difícil parar de comer, se levantaba con mucha hambre. La señora Rosangela se acostumbro a servirle doble ración.
Los días pasaron y comenzó a sentirse diferentes, subió de peso, la ropa que le queda anteriormente holgada estaba más justa, su cuerpo cambio, los senos le dolían y creyó que sería la