Alina abrió sus ojos lentamente, parpadeó confundida, ya que estaba presionada contra un cuerpo masculino. Lo miró un momento, saboreando la sensación de tenerlo así, cerca suyo. Dante era muy guapo, parecía un modelo: tan sensual, tranquilo, y sereno. Iba descubriendo por qué se había enamorado de él en un primer lugar. En el tiempo que llevaba conociéndolo siempre se sintió cómoda. Si, un poco cohibida pero lo superó rápidamente a medida que Dante le iba contando y sonriendo más. En los meses