Carlos acompaña a los oficiales escaleras abajo.
Javier y yo nos quedamos en silencio. Cada uno inmerso en sus propios pensamientos, sopesando lo que esto significa para nuestro futuro.
Carlos sube las escaleras unos minutos después y entra con nerviosismo a la sala.
Y es cuando tomo el valor para exigir algo y tener, aunque sea un poco de control en todo esto.
-quiero irme…-
-¡¡QUE!! ¿Cómo que te quieres ir? ¿con ellos? -
- ¡NNOOO! Pero ya no quiero estar en esta casa –
- ¿y porque no? Si es nu