Crucé a toda prisa el amplio patio de juegos de la casa, intentaba caminar lo más rápido posible, pero me era muy difícil, debido a que mis pies se terminaban hundiendo en lo profundo de la nieve.
Ni correr me era factible en ese estado del suelo tan pésimo.
Mi vista estaba totalmente borrosa a causa de las agrias lágrimas, sentí unos deseos inmensos de vomitar y gritar, pero no lo haría, en especial lo último, ya que no quería que Jack o alguno de los niños me viera de esa manera.
Me escabul