—No puede ser verdad... —Beltline sollozaba, sus lágrimas caían como la lluvia afuera, cada gota un reflejo de su desesperación—. Kyrios nunca me diría algo así... No sin una razón. —Ni siquiera intentaba enjuagarse las lágrimas, como si dejarlas correr fuera su único consuelo—. Él... nunca se iría sin despedirse...
Melissa la observaba en silencio, estremeciéndose imperceptiblemente ante la intensidad del dolor de Beltline. Sentía un nudo en el estómago al ver el sufrimiento de la humana, pero