Celos.
Narra Emily.
—Te vas o quieres quedarte, está muy tarde—. Le digo nerviosa no quiero que mal interprete mis palabras.
—¿Quieres que me quede? —. Pregunta.
—Si... bueno no se si tú quieres—. Sonrió nerviosa.
Hay Emily como te metes en estas cosas.
—Claro que quiero quedarme contigo, siempre—. Ruedo los ojos.
—Eres tan exasperante—. Le digo. —No hagas que me arrepienta—. Aparezco unos pantalones para que él se cambie.
—¿Y eso? —.
—Para que te cambies, no pensaras dormir con esa ropa—.
—No