Por Emanuel
-Necesitamos hablar.
Le digo, buscando seriedad en mis palabras.
-Por supuesto que vamos a hablar.
Sus palabras sonaron amenazantes.
-Sol… te amo.
Le digo para suavizar la situación.
Ella no me respondió, volvió al baño y salió unos segundos después, detrás de Dante.
Mi hijo se vistió solo y se acostó.
Sol lo arropó y lo besuqueó por unos minutos.
-Hasta mañana cielo.
-Hasta mañana mami… me gusta mucho tener un papá y que Ema sea mi papá.
Me acerqué a él y lo estreché en mis brazos,