A pesar de que los rumores sobre mí aún circulaban frenéticamente por internet, al menos aquellos que debían ser arrestados ya estaban tras las rejas.
Luis, antes de su ejecución, pidió verme por última vez.
Leo me acompañó, observando desde detrás del cristal.
—Sofía, ni muerto te dejaré en paz. Fui tan bueno contigo. Qué absurdo, al final terminé en tus manos. ¿Acaso no fui bueno contigo?
—Luis, el verdadero bien es tratar bien a todos, no es posesivo ni extremo. Cuando me encerraste, compren