“Fui maldecido por Dios”.
Mientras se dirigían al río en un vehículo para ir en busca de Julius Zenitty, Damien le daba vueltas a la charla que había tenido minutos atrás con Ashal. Aunque este no había sido claro sobre esa supuesta maldición, en el fondo sentía que él era la causa por la cual su medio hermano se encontrara en esa condición.
Azabach, que no era indiferente al silencio de Damien, se atrevió a preguntar.
—Damien, ¿hay algún problema? Desde que nos despedimos del emperador, no h