Cuando Ashal mencionó sobre sus apuntes, Adeline recordó que había perdido una hoja en particular, así que inmediatamente reclamó.
—Entonces, ¿fuiste tú quien se llevó esa hoja?
—Lo siento —comenzó a justificarse—, esa noche la brisa que se coló por la ventana tiró tus hojas al piso. Cuando las levanté, el contenido de una de ellas atrajo mi atención y la guardé para analizarla detenidamente. Sin embargo, no pude concentrarme en ello, porque los delegados de los nómadas vinieron a anunciarme s