El ex militar se atragantó al escuchar la atrevida respuesta de Azabach, que luego de calmar su reacción involuntaria, dijo aturdido.
—¿Disculpe?
—Sí, eres tan apuesto, que me pregunto, ¿dónde has estado metido todo este tiempo? —siguió la joven hablando juguetonamente.
—Lo siento, no entiendo a qué se refiere —señaló Damien, fingiendo ingenuidad.
—¡Por favor! Sabes a lo que me refiero —insistió la atrevida mujer lamiendo pervertidamente sus labios.
Extrañado por la actitud sugerente de su