DOUGLAS WARD
— ¡Douglas! — Layla saltó de alegría y, antes de que pudiera apartarme, se arrojó a mis brazos.
¡Mierda! La mirada de Aurora era puro fuego, parecía que estaba lanzando puñales a la cabeza de Layla.
— Layla, ¿qué demonios te pasa? ¿Qué haces en mi oficina? — pregunté mientras apartaba sus brazos de mí.
— Te eché de menos, Douglas. — dijo ella, haciendo un puchero.
Yo solo quería que se fuera de allí. Ayron, en vez de entrar en el ascensor como debía y seguir su camino, se giró haci