Mundo de ficçãoIniciar sessãoMe quité los zapatos aguantándolos en mi mano para no manchar la encimera y con torpeza, me subí al marco, Keller me sostuvo de los brazos y me acomodó en sus brazos, como si se tratara de unos recién casados. No pude evitar soltar una pequeña carcajada, Keller me sonrió mientras demostraba su fuerza sosteniendo todo mi peso con un brazo mientras con el otro cerraba la ventana.
-Eres muy fuerte –susurré. Keller se encogió de hombros obviamente él lo sabía. Me cargó hasta la camion







