Capítulo 56.
Amelia gime extasiada por el sabor a menta que destila la boca de Bastián, es adictivo y definitivamente se ha vuelto su favorito. Independiente de todo lo que ha pasado en estos últimos días no desea estar lejos de él, se siente masoquista ante el hecho de que desea estar a su lado y luchar juntos contra los demonios que los acechan, pero tiene buenas expectativas al respecto.
— Deberíamos comer algo, muero de hambre – sonríe y sus ojos brillan oscuros.
— ¡Claro! – es lo único que loga deci