Mundo de ficçãoIniciar sessãoENZO
Admito que me sorprendió mucho lo que Meri acaba de decir, ahora entiendo las ojeras y su cuerpo demasiado delgado.
Los minutos pasan, el silencio reina en la sala de espera, mi desesperado alfa gruñe culpando por las decisiones que he tomado para intentar proteger a mis dos amores.
Las puertas de la sala se abre y yo como un desquiciado me acerco y Elena no se intimida, ya está acostumbrada a tratar con un alfa real milenario.
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