Él me siguió hasta dentro de ese lugar, me agarró del hombro, me di la vuelta y en ese instante casi recibo un golpe en la cara. Logré tomar su mano y evitar que diera en la cara, por suerte no era tan débil físicamente.
"No me persigas. ¿Ya tienes una orden de restricción, qué más quieres?"
"¿Te acostaste con mi novia? ¿Crees que estoy feliz con eso? ¡Hijo de puta!"
Lo empujé para no tenerlo cerca, era muy peligroso, me podría golpear en cualquier parte del cuerpo.
Sin embargo, a él no le impo