Gabriela
Las advertencias que Alberto le hizo Alonso parecieron funcionarle, porque hasta el momento no ha venido a molestarme, ni siquiera ha intentado asomarse por la pequeña ventana que esta en este cuarto. Es como si la tierra se lo hubiera tragado y mejor que sea así, prefiero estar mil veces sola que en su compañía. He intentado soltarme pero me es imposible, el nudo que me hicieron con esta cuerda, está demasiado apretado y ni que decir de los tobillos porque están en las mismas que las