Gabriela
Caminar por los pasillos de la universidad y fingir que no pasa nada todavía sigue siendo un reto muy difícil para mí, y más aún cuando sé que la suspensión que le hicieron Alonso se acaba hoy, me apresuro a llegar lo más rápido posible tomando las escaleras que me conducen a mi salón de clases y cuando estoy en la entrada de la puerta, me encuentro con una reunión de esas donde te imaginas que hay un cuis o examen oral o simplemente pasa algo extraordinario.
—Buenos días —digo mientra