Seguía ignorando a Patrick, quien seguía preguntando como me sentía, tenía ganas de gritarle —como crees que me siento idiota, pero solo seguí gritando, mi madre trataba de mantenerme calmada, pero no lo estaba logrando, ella había dicho que dolía lo que no imaginaba era que tanto.
Le pedía a mi madre que no me dejara, finalmente habíamos llegado al centro de salud y mi madre se adelantó, trajeron una camilla y me llevaron a sala de parto, luego de un rato evaluando, decidieron esperar a que la