Era la hora después de todo no me veía tan mal, con la ayuda de la señora y el taxista que ella había llamado me subí al taxi, Patrick me había estado llamando, pero no le respondí no me interesaba.
Considere que no había nada que hablar, él me había dejado claro eso, o al menos había sido lo que me había dado a entender con su actitud, no le iba a perdonar que me hubiera dejado sola y sin explicación alguna.
Es tonto, pero en ese momento tenia tantas ideas de como iba a terminar con lo nuestro