Habíamos llegado, íbamos en taxi camino a casa de mis padres y el Intentaba abrazarme y me retiraba mi molestia cada vez era más, no soportaba tenerlo cerca.
Finalmente habíamos llegado, mis padres están en casa porque él les había llamado antes yo intenté salir del taxi como pude, mis piernas flaqueaban del miedo, sudaba y el ritmo de mi corazón había aumentado, sentía que me iba a dar un infarto.
—¿Te sientes bien cariño? —déjame ayudarte, todo va salir bien, lo prometo, no estás sola, estoy