Dios ayúdame, de esta manera no voy a poder saber donde esta leo.
Ya casi voy llegando de nuevo a la cuidad, me rindo, tengo que buscar otra alternativa, giro el timón en dirección al caí policial donde trabaja leo, tengo que contarle a sus compañeros lo que pasó.
En hora buena llegó y me encontré con un coronel quién está parado formalmente a las afueras del jardín, su aspecto es tenebroso ya que transmite frialdad y sus grandes brazos los cuales están detrás de su espalda, lo hace ver aún más