—¿Qué diablos haces?—Me sacó de su agarre. Este canalla me ha lastimado, él se recuesta en la pared y suspira lentamente.
—Te hice una maldita pregunta. ¿Por qué me mentiste?—el solo guarda silencio y me mira detenidamente, su rostro, sus labios, sus ojos, todo de él es mentira, ya no sé ni de quién me enamoré hace tres engañosos
años.
—Lo siento—es solo lo que dice y otra vez vuelve con su rostro sin expresión.
—¿Dime quién eres realmente?
—Cariño, en realidad me llamo Leonardo, bueno tengo mi