Capitulo 31

-¡No te demores, sabes que me gustan las palomitas calientes!-grita Camila casi que enredada, de seguro está comiendo palomitas.

Tomó la pijama que está en el perchero y me la coloco rápidamente, veo a Henry que termina de apagar su, enserio es una cabeza rápida, noté que mientras me colocaba la pijama el no dejaba de mirarme y sus grandes ojos de búho analizaron cada parte de mi cuerpo desnudo, creo que nunca olvidaré este vergonzoso día.

-Entonces no te vas a bañar, ¿si quieres te ayudó? coch
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