En una habitación del hotel que habían dejado. Delia estaba furiosa y frustrada por el fracaso de su plan. Habían seguido al señor López, Sofía y Fenicio al club y habían sobornado al camarero para echar algo en sus bebidas. Sin embargo, para su desconcierto, los tres se habían ido a dormir juntos en la habitación de Sofía y habían colocado un sillón detrás de la puerta que les impedía entrar.
Delia se volvió hacia Carlos, su cómplice en este intento de engañar al señor López, sin resultados.