Catalina Abrego de Stuart
-Catalina, puedes caminar un poco lento. Es peligroso que lleves esa velocidad en tacones mi amor. Pequeña, dime que te pasa ¿Por qué estás actuando extraño? Pareces molesta.
¡Extraño realmente este hombre se hace el que no entiende! ¡Oh, está ciego! A su conveniencia.
Para cualquiera es evidente que esa mujer estaba de lo más coqueta con él. Y mi esposo todo sonrisitas con esa tipa.
“Su amiga” si, como no, piensa que me voy a tragar eso. Una mujer puede reconocer