Demian Stuart
Cuando llego al hospital, después de minutos interminables en la carretera, pasándome cuanto semáforo rojo se interpusiera. Mi único pensamiento es encontrar a mi mujer e hijo. Busco entre todos los rostros conocidos en la sala de espera. Hasta que mi mirada coincide con ella. Lo primero que noto es su rostro surcado en lágrimas. Pero no es la única que se encuentra de esa manera. Todos en el área de espera asignada a nuestra familia y amistades, incluido mi hijo están llorando d