Antonella descansaba con la mitad superior encima de Leo y los brazos cruzados debajo de su mentón. Toda tensión había abandonado su cuerpo después de la manera en la que Leo le había hecho el amor, habría podido quedarse dormida con facilidad, de no ser porque aun tenía una conversación pendiente con él y no quería postergarlo.
—Entonces, ¿qué sucede? —preguntó, dejando un suave beso en el pecho de Leo.
Él permaneció en silencio, organizando sus pensamientos antes de hablar.
—¿Sabes a dónde fu