—¿Deseas algo de beber? —preguntó Valentino, mientras se acercaba a la licorera de madera.
Leo declinó la invitación con un movimiento de cabeza.
El padre de Antonella tomó una de las botellas, por el color del contenido Leo dedujo que se trataba de whisky, y lo sirvió en un vaso con algo de hielo. Luego caminó de regreso a su escritorio.
—Entonces, ¿a qué debo el honor de tu visita? —preguntó Valentino. Le dio un sorbo a su bebida y, después de dejar el vaso encima de su escritorio, se reclinó