Leo se apoyó en el marco de la puerta y observó la escena que se desarrollaba a unos metros. La familia de Antonella había terminado de almorzar y estaba inmersa en un animado debate. Les encantaba tener muchos de esos y no darse la razón nunca. El ambiente ruidoso de sus intercambios, aunque encantador, podía ser un poco abrumador para él, así que se había disculpado con ellos y había ido al baño.
—¿Escapando de nosotros? —preguntó el padre de Antonella, acercándose a él. Su mirada era de com