Cristal.
Después de animar a Romina continuamos la fiesta de té que transcurrió de forma bastante agradable me relajé y me dio mucho gusto ver la alegría de sus rostros pero me di cuenta que la abuela Sira en sus movimientos es un poco torpe creo que la edad está comenzando a hacer estragos en ella, me retiro a mi habitación seguida por el guardia pero al entrar me encuentro al sultán Karim con una gran sonrisa en su rostro le ase una seña al guarda de que se retire.
-Me alegra que por fin haya