Cristal.
Después del bajón de azúcar ya no me he vuelto a sentir mal, Ana me a sobre cuidado en estos días dándome fruta fresca cada mañana y en las cenas incluso me corta la carne en trozos pequeños pero hoy llego a mi limite con sus cosas me acaba de ofrecer una silla de ruedas para dar un paseó, ella tiene una sonrisa en su rostro y enserio creo que esto es lo mejor pero ya es demasiado.
-Ana por favor no estoy liciada puedo caminar.
-El medico dijo que limitará eso.
-Si por eso no he salido