Lyon entró a la habitación y frunció el ceño. Antes de entrar al baño había dejado su cama ocupada. El cuerpo de Ashary completamente dormido, enredado entre sus sábanas, con la túnica apenas abrochada y donde su cuello lleno de marcas lo había impactado al primer vistazo. Lo había mordido con verdaderas ganas.
Sin embargo, ahora esta estaba vacía y al tocar las sábanas estaban frías. Él se había demorado en salir del baño, bastante, pero al menos, por la forma tan profunda que estaba durmiendo