Después de cuarenta minutos, Denise continuaba hablando con Caitlín, quien acababa de comentarle qué tipo de flores había escogido para decorar su casa para la noche de la boda. Había perdido la noción de tiempo, pero no le importaba demasiado, se lo estaba pasando increíblemente bien cumpliendo su rol de dama de honor y aconsejándole que los lirios de color violeta y las rosas rojas aterciopeladas no eran una buena combinación.
—Pero amo los lirios —objetó Caitlín, haciendo un mohín.
―Y a mí m