Aquella mañana se presentaba fría y gris, como era costumbre por aquella época en Irlanda, pero a Denise no le importó demasiado. En su cabeza rondaban temas mucho más importantes que el clima; como, por ejemplo, que al llegar al trabajo debía comunicarse con el abogado y el contador de su madre para que realizaran cuanto antes la donación a las asociaciones en contra de la violencia, que ella había escogido tras una exhaustiva investigación. En cierta medida, sentía que no estaba haciendo dema