Al llegar a las dependencias policiales, no estaba segura de qué hacer ni de cómo comportarse. Era la primera vez que se hallaba en un lugar como aquel y eso la hacía sentir insegura.
Después de titubear por varios minutos en la entrada, mordiéndose las uñas, suspiró y cruzó el umbral de la puerta. Si no lo hacía en ese momento no lo haría nunca.
Al adentrarse en el edificio de la comisaría, el frío y húmedo ambiente la abofeteó, haciéndola retroceder un par de pasos. El olor que reinaba allí e