Denise se removió incómoda bajo las sábanas. Llevaba demasiado tiempo leyendo en la misma posición y su brazo izquierdo había comenzado a adormecerse. Adolorida, se incorporó en la cama y observó la hora en su móvil. Había pasado las últimas cinco horas enfrascada por completo en aquella historia, sintiendo cada vez más empatía por la protagonista.
La trama era simple, no había demasiado conflicto, y el vocabulario era tan sencillo que había logrado avanzar un cuarto de libro en el mismo tiempo