—Bueno —dijo Liam, tomando sus muletas, una vez que todos terminaron su porción de tiramisú—, creo que ya es momento de que nos pongamos con lo que los ha traído hasta aquí, así que acompáñenme al estudio, por favor.
Michael y Caitlín asintieron, poniéndose de pie y siguiéndolo, en tanto Denise los observaba alejarse mientras recogía los platos y las copas de la mesa, para colocarlos en el lavavajillas.
Cuando llegaron al estudio, Liam sacó la llave magnética y abrió la puerta, permitiéndoles e