Su tono era moderado, mantenía una voz equilibrada que daba la impresión de ser cordial. Sin embargo, para él, todo esto no era más que una exageración. Sabía que un abogado siempre podía elegir qué casos aceptar para mantener un buen récord; no era el superhombre que la gente decía.
Iván ajustó sus gafas y respondió con calma. —Nunca prometo un éxito del cien por ciento, pero sí garantizo cobrar el cien por ciento de mis honorarios.
—No me extraña que haya tantas personas tratando de conver