Pensé en eso, y el beso de Carlos me hizo sentirme más receptiva.
Sujeté su rostro con mis manos y respondí a su beso.
Siempre había pensado que su amor repentino me parecía irreal. Me preguntaba cuánto me amaba realmente y cuánta amor debía yo devolverle.
Después de todo, si le daba demasiado amor, al final la que sufriría sería yo. Si le daba poco, tampoco podría ser feliz en esa relación.
Pero… ¿y si él me quería solo para curarse?
Carlos estaba débil, y después de besarme por un rato, c